Rincones de Copenhague: Jardín de la Biblioteca Real

Aunque parezca mentira, uno de los espacios más verdes y tranquilos del Copenhague moderno era antiguamente un puerto de guerra! Y es que las políticas y sus vaivenes pueden influir muchísimo en los espacios que nos rodean.

Jardín

 

Allá por los primeros años del siglo XVII el rey de Dinamarca era Christian IV. Pendenciero y con sueños de grandeza, llevó a Dinamarca a luchar en tres guerras distintas a lo largo de su reinado; la más famosa de ellas fue la guerra de los treinta años. No era extraño que ante ese panorama muchas de las áreas céntricas del puerto de Copenhague se transformaran en puertos de la marina de guerra. Estos mismo jardines cuentan hoy en día con muchos vestigios de aquellos años de guerras y barcos; dos edificios de ese tiempo lo rodean: el Museo de las Armas, depósito de pólvora y armamento por aquellos tiempos; y la Casa de las Provisiones, donde se almacenaban artículos no tan peligrosos, mayormente cerveza (los marinos de guerra tenían derecho a una reción diaria de siete litros… Sí, dije siete litros… de cerveza diarios) y alimentos.

El borde de la fuente marca la antigua margen portuaria.
El borde de la fuente marca la antigua margen portuaria

A fines de la década de 1860 este viejo puerto de guerra había perdido casi toda su importancia, ya que se construyeron varias islas artificiales en el sector norte de la ciudad y allí se trasladó la marina de guerra. Pero hubo que esperar hasta 1916 para que la zona tomara las características que nuestra hoy en día. La fuente en el punto central del jardín nos indica hasta dónde llegaba la margen del puerto en ese entonces y cuánto se le a ganado a las aguas! La misma Biblioteca Real está construida en terrenos ganados al mar.

Arco de acceso al jardín

La denominada capital verde de Europa nos ofrece, entre muchos otros, este espacio verde y muy céntrico al que es muy fácil llegar pero quizá no tan fácil hallar debido a que se encuentra rodeado de edificios (muchos de ellos actuales ministerios) y algunos muros; pero una vez allí el visitante tiene un espacio verde lleno de flores y árboles, con buena sombra y muy tranquilo. Lo recomiendo para disfrutar de un pequeño descanso de 10 minutos o quizá una pausa más larga con algún bocadillo de por medio.

Ubicación: Søren Kierkegaards Plads 1 – 1218 København

Cómo llegar: A pie desde la calle peatonal Strøget está a sólo cinco minutos. Es preciso atravezar los portones ubicados frente a la puerta de acceso del Parlamento.

Transporte urbano: pasan por allí las lineas de autobuses 1A, 2A, 9A, 26 y 66.

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