El puente Cirkelbroen: un lugar para el encuentro.

Parecido a un barco de cinco mástiles, el distintivo Cirkelbroen – o Puente de los Círculos- diseñado por el artista danoislandés Olafur Eliasson, nos invita a hacer un alto en el camino y disfrutar de la agradable vista de la desembocadura del Canal de Christianshavn. Desde ahí podemos disfrutar de una combinación de antiguos almacenes de los siglos XVII, XVIII y XIX, que servían para guardar los productos que llegaban en barco desde las colonias, junto con construcciones modernas e innovadoras – y que han convertido a Copenhague en un referente de la arquitectura contemporánea. Es precisamente esa combinación armoniosa de estilos -lo moderno y antiguo- lo que dota a la capital danesa de un encanto especial y nos enamora a los buscadores del placer estético.

El Cirkelbroen, inaugurado en el año 2015, es un elemento más del proyecto de renovación del puerto interior de Copenhague, que pasó de ser un puerto de mercancías a lo que es hoy: un agradable paseo marítimo al servicio de todos. En él, no solo podemos disfrutar de la mezcla arquitectónica que nos da testimonio de la historia de Copenhague, sino que es un espacio que invita al paseo, al descanso con los amigos, al deporte… En los días de verano incluso podemos encontrar conciertos y mercados de segunda mano en esta zona de la ciudad.

La idea de Olafur Eliasson era crear un puente que sirviera como enlace entre ambas orillas del Canal y, sobre todo, que fuera un espacio que invitara al encuentro, un “nos vemos en el puente” – de igual modo que los madrileños nos citamos en “El Oso y el Madroño” de la icónica Puerta del Sol. El resultado es un puente que invita a los ciclistas y paseantes a pararnos y disfrutar de la vista a su alrededor. El Centro de Arquitectura Danés, El Diamante Negro, la antigua fábrica de cerveza, las oficinas del Banco Nordea diseñadas por el arquitecto Henning Larsen… son algunos ejemplos de los edificios que podemos admirar desde el Cirkelbroen.

Además, el puente, con sus 40 metros de largo, dispone de un sistema de apertura muy especial para permitir el paso de aquellas embarcaciones que superan la altura de éste: dos de sus círculos se abren como una puerta en un proceso que dura unos 20 segundos y que es realizado por un grupo de marineros locales.

No se puede negar la genialidad de Olafur Eliasson en el diseño de este encantador puente. Si quieren descubrir alguna obra más de este artista, pueden acercarse a la Casa Nueva de la Ópera y maravillarse con las espectaculares lámparas que iluminan su vestíbulo.

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