Los pendientes que costaron un ojo de la cara.

Dinamarca. Principios del siglo XVII. En el poder se encuentra el rey Christian IV – seguramente el monarca más recordado por las espléndidas construcciones que se llevaron a cabo durante sus 60 años de gobierno, y que pueden considerarse las primeras atracciones turísticas de Copenhague. Me refiero al Palacio de Rosenborg, el observatorio astronómico de la Torre Redonda o el edificio de la Bolsa, con su peculiar torre compuesta por unos simpáticos dragones bien orejones, entre otros.
Además, como todo rey que merezca la pena ser recordado, Christian IV era un auténtico vividor. Le encantaban las fiestas, los banquetes copiosos, la caza y, sobre todo, las mujeres. Pasó por el altar en dos ocasiones, oficialmente tuvo 3 amantes y un total de 24 hijos reconocidos. Y fue a la última de sus amantes, Viveke Kruse, a la que regaló estos pendientes tan especiales […]