Margarita I: una reina de película.

En la Catedral de Roskilde – a unos kilómetros de Copenhague- se encuentran sepultados la mayoría de los reyes y reinas que gobernaron Dinamarca. Y es justamente allí donde podemos encontrar el sarcófago con el cuerpo yacente de una de las mujeres más poderosas de la Edad Media europea y, una de las grandes protagonistas de la historia escandinava: La reina Margarita I. Ella fue la primera mujer en convertirse gobernadora y reina de Dinamarca, Suecia y Noruega, a la vez que transitaba por una vida marcada por la tragedia, la lucha y el poder.

Nuestra querida Margarita era la hija menor del rey Valdemar IV y la reina Helvig. Siendo una pequeña de 6 años, la comprometieron con el príncipe heredero de Noruega, Haakon VI. La idea del papá de Margarita era establecer alianzas entre ambos reinos y reforzar el poder de los monarcas escandinavos frente a los comerciantes alemanes de la Liga Hanseática, controladores del comercio en los mares del norte y que, por lo tanto, eran los grandes enemigos de los reyes daneses en aquella época. Cuatro años más tarde, siendo Margarita una niña de 10 años, se celebró el enlace entre ella y el príncipe Haakon, de 23 años. Y siete años después, el matrimonio se consagró con el nacimiento del primer y único hijo de la pareja, el pequeño príncipe Olav.

Durante toda su juventud, Margarita recibió una educación propia de una princesa, basada en la religión, la política y los protocolos reales. Además, mantuvo una intensa correspondencia con los reyes europeos más poderosos e influyentes de la época. Todo esto sirvió para convertirla en una mujer con grandes habilidades diplomáticas y de gobierno. Habilidades que más tarde pondrá en práctica, cuando la tragedia se cruce en la vida de Margarita. Y es que su hermano mayor el príncipe Cristóbal, heredero al trono de Dinamarca, muere siendo un niño. También muere su padre, el rey Valdemar IV, dejando el reino en un terrible estado de crisis económica debido a la gran influencia y control que ejercía la Liga Hanseática en la zona sur de Jutlandia. Bajo estas dramáticas circunstancias, el Consejo del Reino proclamó rey de Dinamarca al hijo de Margarita, el príncipe Olav de tan sólo 5 años, quedando nuestra protagonista como regente de las tereas de gobierno. Al poco tiempo, la muerte vuelve a aparecer llevándose a su marido Haakon VI, y convirtiéndose el hijo de ambos en rey de Noruega, y quedando también Margarita como responsable del gobierno del reino noruego.

Cuando parecía que la vida de Margarita no podía ir peor, muere su hijo repentinamente a los 17 años de edad. Es ahí cuando los nobles que formaban el Consejo del Reino, deciden que Margarita se ocupe plenamente de las tareas de gobierno de Dinamarca y Noruega. En ese momento, la nobleza sueca pide ayuda militar a Margarita para derrocar al rey sueco, Alberto de Mecklemburgo- el cual se estaba comportando como un auténtico tirano con sus súbditos- a cambio de jurar fidelidad a Margarita. Así es como Margarita se convirtió en gobernadora de los tres reinos Escandinavos – Noruega, Suecia y Dinamarca, juntos con sus territorios adyacentes (Finlandia, Groenlandia y las islas Feroe). Está unión nórdica se hizo oficial en el año 1397 en el castillo de Kalmar, situado en la costa báltica sueca (y que bien vale la pena una visita).

Pero a pesar de que los habitantes de Escandinavia estaban encantados con las habilidades de Margarita, no les convencía del todo vivir bajo las órdenes de una mujer, y por eso nombraron previamente, antes de que se proclamase la unión de reinos, a su sucesor en el poder – su sobrino nieto, Erik de Pomerania-, aunque Margarita mantuvo su cargo como regente hasta su muerte a causa de la peste en 1412.

Finalmente, Margarita falleció en un barco en el fiordo de Flensburg -hoy frontera entre Dinamarca y Alemania- y su cuerpo fue trasladado a la abadía de Sorø y, posteriormente, a la catedral de Roskilde. Pese a los tres días que duró su cortejo fúnebre, Margarita jamás fue proclamada reina en vida, sino que mantuvo el título de gobernadora de los distintos reinos. Fue la actual reina Margarita quien le dio el estatus que se merece a la protagonista de este capítulo de la historia danesa cuando, en 1972, adoptó en su proclamación la nomenclatura de Margarita “Segunda” concediendo a esta Margarita el título de “Primera”.

Para saber un poco más sobre esta apasionante mujer y la época en la que le tocó vivir, nada como la película danesa Margarita Primera – o Margrete den Første, su título original- con la gran actriz Tryne Dyrholm en el papel protagonista. Además, es posible seguir los pasos de esta apasionante historia en las diferentes visitas que brinda Copenhague y sus alrededores.

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